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HOSPITAL PROVINCIAL CLÍNICO-QUIRÚRGICO DOCENTE“JOSÉ RAMÓN LÓPEZ TABRANE”. MATANZAS.
Revista Médica Electrónica 2008;30(1)
La Medicina Americana. La medicina en el México Precolombino.
American medicine. Medicine in pre-Columbian México.

 

AUTORES

Dr.Ramón Madrigal Lomba(1)
Dr.Jesús Cora Abraham (2)
Dr.Ernesto Hernández (3)

(1)Especialista de II Grado en Cirugía. Profesor Auxiliar. Hospital Provincial José Ramón López Tabrane.
(2)Especialista de II Grado en Cirugía. Profesor Asistente. Hospital Universitario Faustino Pérez
(3)Especialista de I Grado en Cirugía.Hospital Universitario Faustino Pérez.

 

RESUMEN

Se hace una breve exposición de las fuentes históricas fundamentales para el estudio de la medicina en el México precolombino y primer siglo de la Nueva España. Se describen las características generales de la medicina en su aspecto creencial sobrenatural y aspecto empírico racional, y de la práctica médica, subrayando el valor de la tradición médica indígena, la riqueza natural del país y el importante aporte a la materia médica europea, además del significado para la medicina moderna de la fusión cultural y principalmente médica, de Europa y el Nuevo Mundo. Se ofrecen consideraciones sobre aspectos epidemiológicos.

DeCS :
HISTORIA DE LA MEDICINA
HISTORIA MEDIEVAL
SALUD DE LA POBLACIÓN INDÍGENA
ORGANIZACIONES INDÍGENAS/
historia
GRUPO DE ANCESTRO AMERICANO CONTINENTAL NATIVO/
historia

MÉXICO

INTRODUCCIÓN

Procedentes de Aztlan, los aztecas se establecieron en el valle de México en el siglo XIII; por siglos el valle había sido habitado por distintos pueblos aborígenes, primeramente por los olmecas, y luego los toltecas y chichimecas, pueblos de los cuales heredaron los aztecas sus mejores costumbres y tradiciones, hecho éste que contribuyó a hacer de la azteca la civilización precolombina más importante. Ya en la época de Moctezuma I, la confederación contaba con organización política y social, buena agricultura que respondía a las necesidades alimenticias, plantaciones de algodón y bien desarrollada la industria cerámica; la capital Tenochtitlán era el centro político de todos los territorios y urbe de grandes obras como edificios, templos, mercados, paseos, jardines, redes fluviales, acueducto y calzadas.(1)
En época de Moctezuma II comienza la decadencia del imperio y finalmente la conquista del mismo, iniciada por Hernán Cortés con la toma de Tenochtitlán.
La medicina azteca era mayormente teúrgica, muy vinculada a las creencias y ritos religiosos, con prácticas mágicas y supersticiones, además de un incipiente, pero valioso empirismo que afortunadamente sobrevivió y trascendió a la conquista.
Como en otras culturas primitivas relacionaron sus divinidades con las causas y medios de curación de muchas de las enfermedades. "La diosa Tzapotatlenam, descubridora de una resina sagrada llamada Oxitl presidiía la medicina en general. Entre los aztecas Quetzalcoatl era el dios de los catarros y reumatismos y su culto se rendía en la ciudad de Cholula. Tetzcalipoca era el dios que castigaba a los viciosos y se adoraba en Tetzcoco. El dios de los niños enfermos era Tlaltecum.
Tlaloc el dios de las aguas, era el responsable de los padecimientos reumáticos ocasionados por la humedad y el frío. Xochiquetzal, la Venus azteca, diosa del amor, castigaba con bubones, chancros, exantemas y otras alteraciones de la piel. Xipetotec, el dios de la piel, era el responsable de la dermitis y la sarna”. (Cornide).(2) (Martínez-Falero).(3)
Particularizando entre las muchas tradiciones de los pueblos mexicanos precolombinos citamos a manera de ejemplos, los zapotecas, quienes establecidos entre Puebla y Oaxaca …“dejaron huella desde hace 2000 años y los mixtecas desde hace 1200, en aportaciones a la etnobotánica medicinal con las semillas de dos convolvuláceas, el ololuihqui y el tlitlitzen; los nahuas distinguieron plantas nutritivas, tóxicas y medicinales y 'fundaron' jardines botánicos en Texcoco y Oaxtepec..., gracias a la conservación de los nombres nahua (…) se ha reconstruido la cultura terapéutica de los mismos y verificada la información sobre las plantas medicinales descritas por Cortés y Bernal Díaz del Castillo; los tarascos tenían un jardín botánico a orillas del lago de Patzcuaro, en el que cultivaban plantas medicinales”.
“Los habitantes prehispánicos de México reconocieron las etapas naturales de los seres vivientes: nacimiento, crecimiento, madurez, senectud y muerte. Entendieron las diferencias entre salud y enfermedad, dolor y muerte. Instintivamente procuraron mantener su salud y buscaron medios para recuperarla. Su búsqueda empírica de la salud y la prolongación de la vida los condujo a mezclar estas experiencias con sus creencias, para explicar las causas de las enfermedades, reconocer sus síntomas y así poder diagnosticarlas y decidir como tratarlas y como prevenirlas. Las enfermedades que sus médicos podían curar eran tratadas por hueseros, cirujanos y yerberos, quienes usaban infusiones, emplastos, operaciones sencillas, entablillados, masajes, etc.(…) las que eran graves o las que ignoraban como curarlas, las atribuían a castigos de sus dioses y para curarlas recurrían a hechiceros, los que mediante invocaciones, uso de plantas alucinógenas y ritos singulares, procuraban aplacar a los dioses y curar al enfermo.” (Domínguez, X.A.) (4)
De esta forma, de manera general, la profesión de médico era ejercida por hombres y mujeres que adquirían sus conocimientos por tradición familiar. La práctica siempre dominada por el sobrenaturalismo, ya fuera influencia de los dioses, factores relacionados con el nacimiento, procedimientos mágicos, etc., pero incluía elementos racionales como la observación del enfermo, el uso de medicaciones vegetales bien en aplicaciones locales o infusiones y baños de vapor o temazcalli.(3-5)
Las primeras fuentes para el conocimiento de la historia natural americana, “las noticias descripciones iniciales”, tienen su orígen en “las tempranas informaciones sobre la naturaleza del Nuevo Mundo contenidas en las fuentes colombinas y en otros textos directamente relacionados con los descubrimientos”. Entre estos primeros autores se destacan las textos de Pedro Mártir de Anglería y la Carta al Cabildo de Sevilla, de Diego Álvarez Chanca. Luego continuaron “descripciones intencionadas y precisas, principalmente las incluidas en el Sumario (1526) y la primera parte de la Historia General y Natural de las Indias (1535), de Gonzalo Fernández de Oviedo. Otras contribuciones posteriores fueron las de Francisco López de Gómara (1552) y Pedro Cieza de León (1553).
Ya desde los primeros años de la conquista, existía en Tlaltelolco bajo el patronato del virrey, un verdadero instituto, el Colegio de Santa Cruz. En esta institución los españoles podían asimilar los conocimientos y aptitudes del antiguo México al tiempo que se instruía a jóvenes indios no solamente en la lengua y escritura española y latina, sino también en la ciencia médica. Entre los monjes franciscanos que ejercían funciones docentes en este colegio figuraba Fray Bernardino de Sahagún, que estudió en Salamanca y vino a México en 1529. Sahagún aprendió la lengua azteca y con la ayuda de cuatro discípulos empezó una obra de investigación metódica que llegó a adquirir las proporciones de una enciclopedia única del antiguo México. Los informadores indios que había reunido, reclutándolos en su mayor parte entre los antiguos sacerdotes y sabios, hablan en su propia lengua azteca en los textos reunidos. Los datos médicos de Sahagún provienen de ocho antiguos médicos indios de Tlaltelolco, que ejercían todavía públicamente su profesión y pasaban por ser muy expertos. De este modo Fray Bernardino de Sahagún ha legado una de las fuentes literarias más importantes para el conocimiento de la cultura y la medicina de los aztecas. (Dietschy) (2)
Otra obra, escrita ...“por indígenas educados en textos científicos europeos tiene su más bello ejemplo en el Libellus de medicinalibus indorum herbis (1552) mal llamado Códice Badiano. Su autor fue Martín de la Cruz, médico indígena que estudió con Sahagún en Tlaltelolco y, el traductor al latín Juan Badiano, alumno del mismo colegio. Las drogas del códice son, en su mayoría, vegetales y con nombres nahuatls. Esto tiene importancia porque indican el aspecto de la planta, el color de las flores, el empleo medicinal, el lugar en donde crece y otros datos curiosos ...”. (Guerra). Del Códice citamos el siguiente texto, ...“que recoge los signos del enfermo agonizante que por su sentido de gran sagacidad clínica parece una narración hipocrática”. Dice así: “Un médico prudente predice por los propios ojos y narices del enfermo si se muere o se salva.... son indicios de muerte cierto color ceniciento y triste en el centro de los ojos, el vértice del occipital frío y contraído con cierta depresión, los ojos oscurecidos y sin brillo, la nariz adelgazada y casi afilada a manera de varilla, los maxilares rígidos, la lengua fría, los dientes polvorientos.... además cuando el rostro está pálido y ennegrecido y unas veces con expresión y otras deprimido y, finalmente, como las cotorras pronuncia frases ininteligibles, sin orden ni coherencia y repitiéndolas”. (Martínez-Falero). El Códice de Martín de la Cruz y Juan Badiano es un símbolo de la fusión indoeuropea en la medicina mexicana del siglo XVI. (Somolinos).(6)
En el progresivo estudio y divulgación de la medicina mexicana novohispana son de suma importancia las contribuciones de Nicolás Monardes y Francisco Hernández …“El método en el que cada una se basó y la forma en la que se difundieron fueron radicalmente diferentes, pero ambas coincidieron en ser los primeros estudios científicos sistemáticos sobre el tema y en alcanzar una extraordinaria influencia en los trabajos posteriores en torno a la historia natural y la materia médica americana”. En 1565 aparece una obra sobre drogas americanas del Dr. Monardes, médico sevillano, que aunque no había estado nunca en América, no sólo estudió los medicamentos indios que le habían llevado, sino que también los empleó, añadiendo a las indicaciones y recetas de los indios datos fundados en sus propias experiencias terapéuticas; Francisco Hernández dirigió la primera expedición científica que estudió la historia natural americana, de 1570 a 1577: fue además el primer protomédico de América y médico de cámara de Felipe II. Hernández recorrió todo el territorio mexicano recogiendo muestras de plantas que estudió desde el punto de vista botánico y terapéutico; toda una extensa y célebre obra que afrontó múltiples vicisitudes históricas relacionadas con su conservación y publicación. Gran parte de la misma fue compilada por el médico napolitano Leonardo Recchi y publicada en Roma en 1628, edición abreviada que contiene más de 400 plantas medicinales, con su nombre indio, ilustraciones e indicaciones terapéuticas. (Dietschy) (1)
“Los diferentes fundamentos y orientaciones de las obras de Monardes y Hernández condujeron a que tuvieran asimismo distintos enfoques y amplitudes. El punto de vista de Monardes se centró en la farmacognosia y la terapéutica, debido a lo cual se detuvo en la descripción de las sustancias medicamentosas y en sus métodos de preparación y administración. Hernández, en cambio, fue fundamentalmente un naturalista y, aunque anotó las aplicaciones medicinales, se interesó principalmente por el estudio de las plantas, animales y minerales y el de las zonas y condiciones en las que se encontraban, intentando incluso, en el caso de las plantas, agrupaciones con criterios puramente fitológicos. Monardes se ocupó de casi un centenar de 'nuevas medicinas'. Hernández, de más de tres mil plantas, de más de medio millar de animales y de casi un centenar de minerales.”(López Piñero-Guck).“Nada alcanza, en método y exactitud, a la obra de F. Hernández...(..)... es la exploración farmacológica más extensa, sistemática y exacta de la materia médica americana hasta nuestros días...” (Guerra).(7-9)
La obra de Francisco Hernández fue de la mayor importancia en la difusión de los conocimientos médicos mexicanos en Europa, gracias a esta europeización de la medicina mexicana se reafirmó el enorme valor de todo lo que México atesoraba y ofrecía en materia médica. (Somolinos)(6)
En relación con la práctica médica, las habilidades se aprendían por tradición familiar, incluso eran frecuentes las familias dedicadas a la profesión médica y aún a determinadas especialidades como el ticitl –médico general-, los tetecqui –cirujanos-y tlamatqui –comadronas-. Una vez en conocimiento de los trastornos referidos, realizada una inspección y consultadas las influencias sobrenaturales específicas del paciente y su enfermedad o trastorno, el médico indígena se entregaba a ritos mágicos, consultas sobrenaturales, adivinaciones, etc... tras los cuales indicaba el tratamiento a seguir: desagravio ritual al dios ofendido, purificación por succión del supuesto ente maléfico, uso de sustancias medicinales y baños de vapor.
En el diagnóstico de la enfermedad por medio de la adivinación, participaban mayormente las mujeres. Se contaba con adivinadores de calendario, quienes ...“deducían la suerte y desenlace del mal apoyándose en la fecha del nacimiento o de la aparición de la enfermedad; los aztecas conocían el año solar de 18 meses, cada uno de los cuales contaba 20 días...y a ellos se agregaban 5 días supletorios para completar los 365 días(...) según los atributos de la divinidad dominante, los símbolos que pertenecían a ella y la importancia del signo diario en cuestión, el adivinador de calendario sacaba el horóscopo astrológico sin valerse de los astros. El signo del día del nacimiento indicaba si el niño sería sano y fuerte o enfermizo(...)los 'astrólogos' indicaban también el día en el que el paciente salvado de su enfermedad podía ofrecer su sacrificio a la divinidad que le había favorecido”. Entre los adivinadores se contaban, además de los augures de calendario, los examinadores del agua que luego de arrojar granos de maíz a un recipiente profetizaban curación si éstos se sumergían y la muerte en caso contrario. Otras prácticas adivinatorias comprendían la interpretación de las posiciones de granos de maíz arrojados en un paño y los “anudadores de hilos”: los nudos hechos en un cordón suponían la curación cuando se desataban al estirar y en caso contrario la muerte (Dietschy). (1)
Paralelamente existía una práctica médica empírica. La terapéutica racional ...“era encomendada a los médicos propiamente dichos... de ellos se exigía extensos conocimientos de las plantas y de los minerales. Prescribían los remedios y cuidaban a los enfermos, entendían de cirugía ...practicaban el tratamiento de la gota y el masaje(...) Existían hospitales propiamente y cirujanos que ejercían en el campo de batalla”.
En relación con las enfermedades, escribe Viesca ... “Para integrar una visión de las enfermedades predominantes en un momento histórico determinado y, más aún, en épocas en que, como en el siglo XVI, las estadísticas de salud todavía no existían, es preciso recurrir a una serie de recursos informativos no necesariamente médicos(...)además de los tratados de medicina de la época y de los padecimientos que dejaron huella en los restos humanos está la percepción directa de los individuos expresada en obras literarias, en cartas en testamentos, en declaraciones diversas, en las que se habla de las enfermedades que se padecía y, más aún, de las repercusiones entrañadas por ello(...) Los libros médicos de la época hablan de diversas enfermedades, algunos para referirse a sus tratamientos y sin dar ningún pormenor acerca de sus modos de presentación y sus peculiaridades epidemiológicas”. A este grupo pertenecen las obras de Alonso López de Hinojosos, de Agustín Farfán, de Martín de la Cruz y Juan Badiano, de Juan de Barrios, en las que se encuentran enumeraciones y clasificaciones de enfermedades tanto según la visión indígena aculturada como en la novohispana de tradición europea.
En los grandes núcleos de población la organización de servicios médicos provocó la admiración de los conquistadores. Establecieron hospitales en las grandes ciudades como Tenochtitlán, Tlaxcala, Tetzcoco, Cholula. El padre Motolínea en su Historia de los indios de Nueva España decía: "Han hecho muchos hospitales adonde curan a los enfermos y los pobres. Tienen sus médicos naturales, experimentados, que saben aplicar muchas yerbas y medicinas que para ellos basta y algunos de sus médicos son de tanta experiencia que muchas enfermedades viejas y graves que han padecido los españoles sin hallar remedio ellos las han curado". (Cornide).
Considerando la necesaria brevedad de esta comunicación nos detendremos en las epidemias, que en términos generales “...asolaron a la población de indígenas con una fuerza de ninguna manera comparable a la que fue sufrida por negros y españoles. Resultado inmediato de la apertura de campos vírgenes a la acción de virus y bacterias del Viejo Mundo, las epidemias del siglo XVI son la evidencia de la 'unificación bacteriana' del planeta(...) hubo epidemias y epidemias que diezmaron a los indígenas y las explicamos como la aparición de enfermedades del 'Viejo Mundo' y para las cuales éstos carecían de inmunidad, fenómeno científicamente probado: pero no tiene explicación el porqué no hubo epidemias americanas que mataran a porcentajes elevados de europeos de manera correspondiente. ¿Es que las tierras americanas eran en verdad tan sanas como refieren las crónicas? (10-3)
Por otra parte, también se ha atribuido importante papel en la mayor afectación de la población indígena al ...“trabajo excesivo en servicio de los españoles ... pues se consumían de tal manera que cualquiera y liviana enfermedad basta para quitarles la vida(...) es innegable que el siglo XVI es el siglo de las grandes epidemias y que los indios fueron los que más sufrieron a causa de ellas, en tanto que conforme pasaba el tiempo su complexión se iba convirtiendo en la que nosotros tenemos”. (Pomar, citado por Viesca).
Entre las epidemias del siglo XVI citamos: La de viruela (1520), iniciada unos días después de la Noche Triste, y mantenida por setenta días con gran mortalidad indígena, hecho que favoreció a los conquistadores españoles; el sarampión (1531); los cocoliztles o ¿tifo americano?; el tifo – matlalzáhuatl— (1526, 1533, 1564, 1588), epidemia que en esta última ocasión causó cuarenta muertes diarias en Puebla; el paludismo, fiebre amarilla, sífilis, escorbuto.
Recordamos, a manera de conclusión, el muy conocido reconocimiento que Cortés hizo de la medicina mexicana cuando recomendó al emperador Carlos V...“que no permitiera pasar médicos españoles a México, porque la destreza y conocimientos de los médicos aztecas los hacía innecesarios”. /Guerra, citado por Martínez-Falero).(3)

MeSH:

HISTORY OF MEDICINE
HISTORY, MEDIEVAL
AMERICAN NATIVE CONTINENTAL ANCESTRY GROUP
INDIGENOUS HEALTH

INDIGENOUS ORGANIZATION/
history
MÉXICO


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1.-Cornide R. La medicina en iberoamerica. Historia de la Medicina.Ateneo de La Habana.1944. p. 408-11
2.–Dietschy H. Médicos y hechiceros aztecas. Actas Ciba. 1937; 9:279-88.
3.-Domínguez XA.Conocimientos médicos de los Mayas, Aztecas, Tarascos y la herbolaria médica mexicana. Simposio Internazionale Sulla Medicina Indígena e Popolare dell´America Latina.Roma: Instituto Italo Latino Americano; 1977.p. 83-91.
4.-Diestschy H. Los pecados y la enfermedad en el antiguo México.Acta Ciba.1937; 9: 289-99.
5.-Diestschy H. Los médicos españoles y la medicina mexicana. Acta Ciba.1937; 9:275-77.
6.-Guerra F.La evaluación farmacológica de las fuentes históricas sobre la medicina precolombina. Simposio Internazionale. Roma: Instituto Italo Latino Americano; 1977.p. 41-46.
7.-López Piñero JM, Guck T. El megaterio de Bru y el presidente Jefferson.Cuadernos Valencianos de Historia de la Medicina y de la Ciencia. 1999 ;XLII: 15-21.
8.–Dietschy H. Médicos y hechiceros aztecas. Actas Ciba. 1937 Sept; 9:279-88.
9.-Martínez-Falero J. La medicina en América antes y después del descubrimiento La medicina de los aztecas. Fascículos II y III. Madrid :ALTER;1985.
10.-Viesca Treviño C. Las enfermedades. En: Aguirre Beltrán G, De lo Arcos Moreno R. Medicina Novohispana Siglo XVI. Historia General de la Medicina en México.T II. México: Universidad Nacional Autónoma de México; 1990.p. 93-109.
11.-Somolinos d Ardois G. La fusión indoeuropea en la medicina mexicana del Siglo XVI. En: Medicina Novohispana Siglo XVI. Historia General de La Medicina en México.T II. México: Universidad Nacional Autónoma de México;1990.p.17-131.
12.-Guerra F.La evaluación farmacológica de las fuentes históricas sobre la medicina precolombina. Simposio Internazionale. Roma: Instituto Italo Latino Americano; 1977.p. 41-6
13.-Viesca Treviño C. Las enfermedades. En: Aguirre Beltrán G, De lo Arcos Moreno R. Medicina Novohispana Siglo XVI. Historia General de la Medicina en México.T II. México: Universidad Nacional Autónoma de México; 1990.p. 93-109.


SUMMARY

We make a brief exposition of the main historical sources to study Medicine in pre-Columbian Mexico and during the first Nem Spain century. We describe the characteristics of the medicine in its over-natural beliefable aspect and its empirical-rational aspect, and also the characteristics of the medical practice, underlining the value of the indigenous medical tradition, the natural richness of the country, and the important contribution to the European medical science, in adition to the importance of the cultural fusion, and mainly medical,of Europe and the New World for modern medicine. We offer considerations on epidemiologic aspects.

CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO

Madrigal Lomba R, Cora Abraham J, Hernández E. La Medicina Americana. La medicina en el México Precolombino. Rev méd electrón[Seriada en línea] 2008; 30(1). Disponible en URL:http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202008/vol1%202008/tema18.htm[consulta: fecha de acceso]


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