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CENTRO COMUNITARIO DE SALUD MENTAL MATANZAS.
Revista Médica Electrónica. 2008;30(6)
Influencia de la comunicación afectiva en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
The influence of affective communication in the teaching-learning process.

 

AUTORES

Lic. Yolanda Elizondo Hernández.(1)
Dra. Carmen G. Caballero Poo.(2)
Dra. Magda O. Rodríguez Fernández.(3)
Dra. Isis Jiménez Ramírez. (4)

(1) Licenciada en Psicología. Profesora Auxiliar.Centro Comunitario de Salud Mental. Matanzas.
(2) Especialista de II Grado en Psiquiatría. Máster en Ciencias. Profesora Asistente. Dirección Provincial de Salud.
(3) Especialista de II Grado en Psiquiatría. Profesora Auxiliar. Dirección Provincial de Salud.
(4) Especialista de I Grado en Medicina Legal. Profesora Instructora. Hospital Provincial Clínico-Quirúrgico Docente "José Ramón López Tabrane".

RESUMEN

Se hace una revisión de la importancia de la comunicación en el proceso de enseñanza–aprendizaje desde el punto de vista del enfoque histórico-cultural de Vigosky, el cual plantea que el conocimiento se da a través de una relación sujeto-sujeto en el proceso de comunicación y como el papel del profesor no puede ser sustituido ni por los más modernos ordenadores, pues el proceso cognoscitivo está y estará indisolublemente ligado a procesos afectivos, ya que el profesor no debe ser un mero transmisor de información, sino propiciador de intercambio y de interacciones e influencia mutua. En particular la comunicación afectiva resulta imprescindible para un adecuado proceso de aprender a aprender.

DeCS:

COMUNICACIÓN
ENSEÑANZA
APRENDIZAJE
AFECTO
RELACIONES INTERPERSONALES
HUMANOS

 

INTRODUCCIÓN

Dentro de los cambios que se operan en el mundo de la tecnología, ocupa uno de los lugares primeros los que tienen que ver con el campo de la comunicación. Estos cambios afectan todas las esferas de la vida, por lo que se impone analizar las consecuencias que implican en el campo de la pedagogía la rapidez con que se procesa la comunicación. El uso de las técnicas de la informática se va extendiendo en el quehacer pedagógico, constituyen un medio importante para lograr los objetivos propuestos por las múltiples ventajas que ellos presentan, pero por muy avanzadas que estas técnicas estén, el profesor es y seguirá siendo uno de los elementos que componen el proceso de enseñanza-aprendizaje. Dentro de las discusiones que se dan acerca de las dificultades en el aprendizaje, que llevan al fracaso escolar, tradicionalmente han tenido muchos partidarios aquéllos que atribuyen estos resultados a factores externos, tales como factores socio-económico-culturales, o cuando se atribuye a factores internos el énfasis recae en el alumno. Se sabe que hay una multiplicidad de factores que pueden contribuir al éxito o fracaso escolar, entre ellos deseamos destacar la comunicación profesor-alumno. La educación y comunicación son procesos inseparables, pues toda situación educativa requiere mediaciones comunicativas. Pero hay que ver cómo se dan estas mediaciones, lo cual está en correspondencia con la importancia que se le ha dado a esta relación, o lo que es lo mismo ¿cómo ha sido tratada hasta hoy esta cuestión? La comunicación afectiva toma en este contexto un valor extraordinario si se asume la tesis de L. S. Vigotsky acerca de que toda función psíquica superior aparece dos veces: primero intersicológicamente, luego intrasicológicamente, como ley general del desarrollo psíquico donde la comunicación es fundamental. Dado que compartimos los criterios acerca de la importancia de la comunicación afectiva en el mejor desempeño del proceso de enseñanza- aprendizaje, es que decidimos abordar este tema en el presente trabajo.

DISCUSIÓN

El desarrollo del hombre tiene una determinación histórico-social, siendo las relaciones sociales con los demás, a través de la comunicación, las que alcanzan el papel protagónico. Es así que a través de la interacción con los otros el estudiante incorpora los instrumentos culturales. Vigotsky destaca la importancia de las interacciones sociales, tras la idea de la “Mediación” y de la “Internalización” como aspectos fundamentales para el aprendizaje, defendiendo que la construcción del conocimiento ocurre a partir de un intenso proceso de interacción entre las personas. Por tanto, es a partir de su inserción en la cultura que el niño, a través de la interacción social con las personas que le rodean, se va desarrollando. Apropiándose de las prácticas culturalmente establecidas, el niño va evolucionando de formas elementales de pensamiento a formas más abstractas que le ayudan a conocer y controlar la realidad. En este sentido Vigotsky destaca la importancia del adulto y de los coetáneos, no sólo para el proceso de construcción del conocimiento, sino también para la constitución de sí mismo y de sus formas de acción, es decir, que el proceso de internalización envuelve una serie de transformaciones que colocan al niño en relación social e individual. Si tomamos como punto de partida este supuesto, el papel de las relaciones profesor-alumno se torna fundamental y, por consiguiente, esa interacción social gana una significación vital. Smolka y Goes (1) al referirse a la idea de la mediación, la representan como una relación sujeto-objeto-objeto “... Esto significa que a través de los otros es que el sujeto establece relaciones con los objetos de conocimiento, o sea, que la elaboración cognitiva se funda en la relación con el otro. Cuando Pino se refiere a los procesos cognoscitivos, defiende que el conocer humano es una actividad que presupone una relación que “ envuelve tres elementos: el sujeto que conoce, la cosa a conocer y el elemento mediador que torna posible el conocimiento”. (2) Otro tanto defiende Klein cuando plantea que el objeto del conocimiento no existe fuera de las relaciones humanas. “De hecho para llegar al objeto es necesario que el sujeto entre en relación con los otros sujetos”. (3) Todo aprendizaje está impregnado de afectividad, ya que ocurre a partir de las interacciones sociales en un proceso vincular. “No aprendemos de cualquier uno, aprendemos de aquél a quien otorgamos confianza y derecho de enseñar”. (4 ) En el aprendizaje escolar, la trama que se teje entre los alumnos, profesores, contenido escolar, libros, etc., no acontece puramente en el campo cognitivo, existe una base afectiva permeando esas relaciones. Las experiencias vividas en el aula ocurren fundamentalmente entre los individuos incluidos en el plano externo (interpersonal). A través de la mediación ellas se van internalizando (intrapersonal), ganan autonomía y pasan a ser parte de la historia individual. Esas experiencias también son afectivas. Los individuos internalizan las experiencias afectivas con relación a un objeto específico. En la literatura, eventualmente la utilización de los términos afecto, emoción y sentimiento se dan como sinónimos. Realmente no es así, cada uno de ellos tiene sus límites y rasgos esenciales. Los fenómenos afectivos se refieren a experiencias de índole subjetiva, lo cual no los hace independientes del medio sociocultural, pues se relacionan con la calidad de las interacciones entre los sujetos como experiencias vivenciadas. De ahí que el término vivencia afectiva formulado por Vigotsky tome un valor muy fuerte en este contexto: “Es un estado afectivo emocional prolongado y profundo directamente seleccionado con las necesidades y aspiraciones activas.” (5) Los que basándose en la perspectiva teórica fundamental y social a partir de Vigotsky defienden la tesis teórica de que la afectividad se manifiesta en la relación profesor-alumno constituyendo el elemento inseparable del proceso de construcción del conocimiento, donde la calidad de la interacción pedagógica va a conferir un sentido afectivo para el objeto de conocimiento a partir de las experiencias vividas. Cuando hablamos de comunicación afectiva nos referimos a varios aspectos según el enfoque histórico cultural. Ella constituye un intercambio entre dos o más personas de vivencias afectivas (emociones, sentimientos) que pueden tener una valencia positiva o negativa dependiendo del carácter de ese intercambio haciendo surgir vivencias como la cooperación, ayuda mutua, atracción o repulsión, donde el mediador por excelencia en ese intercambio va a ser el lenguaje, el cual, a su vez, se expresará en forma de:

•  Lenguaje verbal a través de la lengua, pudiendo ser oral o escrita.

•  Lenguaje no verbal que a su vez puede ser: óptico, paralingüístico, visual, siendo éste muy importante en la relación afectiva.

El intercambio de comunicación se expresa en las relaciones interpersonales, las cuales, para que sean óptimas, deben tener como base: la comprensión mutua y el respecto. El tipo de relación interpersonal va condicionando formas específicas de comunicación (6). Por lo que podemos clasificar la interacción de acuerdo a la comunicación que se establece en:

•  De colaboración o solidaridad (afectivos, empáticos).

•  De competencia o rivalidad (reto, iro-- nía, hostilidad).

•  De dependencia o dominancia (pasividad en uno de los comunicadores). Esta clasificación permite evidenciar que interacción y comunicación no son fenómenos aislados y que el tipo de interacción está vinculado a estados emocionales que surgen en el proceso. La efectividad de la comunicación se mide por su influencia psicológica, la cual es el resultado no sólo del intercambio de información, sino de la similitud o aproximación entre las síntesis de codificación y decodificación. Vigotsky señaló: “... La idea nunca es igual al significado directo de las palabras” (7). La comunicación tiene también un componente perceptivo que está relacionado con las percepciones mutuas (entre los individuos que participan en la comunicación) de los rasgos externos y donde se realiza una comparación de las características personales del individuo percibido y las propias, realizándose una interpretación, sobre esta base, de sus conductas. (8) La percepción Interpersonal se da a través de distintos mecanismos que permiten la valoración emocional del otro. Alguno de esos mecanismos se dan con mucha fuerza en la escuela, por lo que se han seleccionado los preconceptos que originaran las expectativas, realmente no se fundamenta en esa base objetiva, ni en rasgos esenciales. Cuando se mantienen fijos y se asocian a una fuerte carga emocional positiva o negativa se convierten en prejuicios, los cuales obstaculizan notablemente la comunicación interpersonal. Los estereotipos más frecuentes en las relaciones interpersonales son: el efecto de halo, la primera impresión, el efecto de Pygamalion el efecto de novedad y el efecto de primacía. Cuando hablamos del efecto de halo nos estamos refiriendo a esa primera impresión que nos causa “el otro” y se forma una actitud específica hacia el sujeto percibido donde el que percibe le adjudica determinados cualidades sobre la base de esa actitud. Esta imagen funciona como “halo” que desvirtúa cualquier información no coincidente con ella. Cuando se encuentran dos personas desconocidas, durante este encuentro entrecruzan una primera impresión, que si resulta favorable hace que se evalúen positivamente también cualidades desconocidas del interlocutor y al revés, una impresión general desfavorable facilita el predominio de evaluaciones negativas en rasgos no percibidos directamente. En el efecto Pygamalion, a partir de la percepción del profesor sobre el alumno, el profesor crea determinadas actitudes y expectativas que influyen en su comportamiento hacia él y hacen válido el pronóstico realizado. Novedad y primacía se refiere al orden de presentación de la información sobre el sujeto observado, es decir, si determinados datos sobre él se brindan al final o al principio del mensaje y es importante conocerlos, pues estos componentes de la percepción interpersonal pueden ocurrir en las relaciones profesor–alumno como han demostrado diversas investigaciones. (9)
En las relaciones interpersonales interviene además la empatía, que es la comprensión afectiva, sentir con el otro, compartir sus sentimientos. En la empatía existe la intención de responder emocionalmente a los problemas del otro. Consideramos que este mecanismo es muy importante para el maestro como una vía para desarrollar buenas relaciones afectivas con sus alumnos. Estos componentes de las relaciones interpersonales actúan sobre la autoestima del alumno provocando que éste se manifieste adecuada o inadecuadamente, y a su vez influye sobre el éxito o no en el aprendizaje y en la formación de su personalidad. El maestro puede poseer el dominio pleno de su asignatura, conocer y utilizar eficientemente los métodos para su enseñanza, amar su profesión y a los propios alumnos y, sin embargo, no llegar a establecer una comunicación apropiada con ellos. El clima emocional de la clase también puede verse afectado por la falta de organización y preparación de las actividades docentes o extradocentes, pues la improvisación trae aparejada la falta de control del grupo. Los factores afectivos que se presentan en la relación profesor-alumno influyen significativamente en el proceso de aprendizaje, entre otros y esta influencia puede ser positiva o negativa. (10)
Plantea: “La relación interpersonal positiva es tan importante, que define, en muchos casos, las posibilidades de desarrollo psíquico del niño”. A partir de la divulgación de las ideas de LS. Vigotsky se demuestra la influencia de la comunicación para el proceso de aprendizaje. Es a través de la interacción con los otros que el niño incorpora los instrumentos culturales. Ahora bien, la interacción profesor-alumno no se reduce al momento cognitivo de construcción del conocimiento. Lo primero que el maestro tiene que lograr con sus alumnos es la formación de una verdadera relación profesor-alumno, que se caracterice por la seguridad, el respeto y la motivación hacia la actividad. Sin embargo, aunque se haya convertido ya en un lugar común, en un tópico abordado, es conveniente recordar que hasta hace muy poco “aprender a aprender” no estaba entre las metas prioritarias de las decisiones educativas y que hoy en día queda mucho por hacer en este sentido. Conseguir un perfil de profesor que pueda asumir las responsabilidades que desde esa perspectivas se le asignan, hace necesario pensar en una formación continuada del profesor, en una doble vertiente como aprendiz, seleccionando, elaborando y organizando la información que ha de aprender y cómo enseñarle, planificando su acción docente de modo que ofrezca al alumno un modelo y una guía de cómo utilizar de manera estratégica los procedimientos de aprendizaje. “El contacto psicológico entre profesor y alumno facilita el éxito escolar y el desarrollo personal del estudiante; cuando la enseñanza se organiza como un proceso de interacción y diálogo, se crean situaciones pedagógicas que estimulan la autoformación y autoeducación de la personalidad, se superan la timidez e inseguridad, se crean las condiciones tanto para atender a las particularidades individuales de los estudiantes, como al desarrollo grupal”. (11)

CONCLUSIÓN

La profesión de profesor continúa en este siglo XXI siendo una profesión de primera línea, donde los potentes ordenadores, aun cuando cobran cada vez más importancia, sobre todo cuando se establecen los nuevos modelos pedagógicos de la educación a distancia y los modelos semipresenciales, no pueden sustituir a los humanos, pues los sentimientos y la afectividad son y seguirán siendo humanos, y en esta profesión, como en ninguna otra, requieren estar presentes por encima de cualquier otra cualidad. Es en este contexto histórico que se inserta el profesor desde la enseñanza primaria hasta la propia universidad y tiene bajo su responsabilidad dar los primeros pasos junto con sus alumnos por este largo camino que implica enseñar a “aprender a aprender”, pero sin perder la afectividad que dará la necesaria seguridad psicológica que tanto necesita el escolar pequeño para que su aprendizaje sea óptimo. El maestro ocupa en esa afectividad un lugar muy significativo tanto que realmente no hay otra figura, ni siquiera las del hogar que puedan sustituirlos. Ése es el valor que toman las relaciones interpersonales profesor-alumno en el proceso docente, fundamentalmente las afectivas. “Un proceso realmente educativo y no meramente instructivo sólo tiene lugar cuando las relaciones entre profesor y alumnos no son únicamente de transmisión de información, sino de intercambio, de interacción e influencia mutua, cuando se establece una adecuada percepción y comprensión entre los protagonistas del hecho educativo”.(11)
De ahí que el tema la Comunicación Afectiva profesor-alumno toma una relevancia particular a la entrada del nuevo siglo.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Beltrán MT. La relación maestro alumno.Temas de Psicología pedagógica.Habana: Pueblo y Educación; 1987.
  2. Bozhovich LI. La Personalidad y su Formación en la Edad Infantil. Habana:Pueblo y Educación; 1981.
  3. Mityrany VO. Comunicación Educativa. La Habana:CEPES; 1999.
  4. Alvarado Tovar P. Comportamiento no-verbal y comunicación en el aula. Rev DIDAC.1989;23: 10-2.
  5. Andreeva GM. Psicología Social. Moscú: Editorial de la Universidad Moscú;1984.
  6. Castellanos AV, Kraftchenko O, Ojalvo V. Informe final de la investigación sobre trabajo educativo en una facultad universitaria. La Habana: CEPES; 1988.
  7. Charles Creel M. El salón de clases desde el punto de vista de la comunicación. México. Perfiles Educativos. 1988;39.
  8. González Castro V. Profesión: Comunicador. La Habana: Editorial Pablo de la Torriente; 1989.
  9. Hiebsch H, Vorwerg M. Introducción a la Psicología Social Marxista. La Habana: Universidad de La Habana, Facultad de Psicología;2003
  10. Ojalvo V. La comunicación en la psicología social marxista. Impresiones Ligeras. La Habana: Facultad de Psicología; 1986.
  11. Colectivo de autores. Comunicación Educativa. La Habana:CEPES;1999.

SUMMARY

We made a review of the importance of communication in the teaching-learning process from the Vigosky´s historic-cultural point of view, stating that knowledge is transmitted through a subject-subject relation during the communication process, and that the role of the teacher cannot be substituted even not for the most modern computers, because the cognoscitive process is and is going to be indissolubly linked to affective processes. The teacher should not be only a simple information spreader, but a facilitator of an interchange, an interaction and mutual influence. On the whole, affective influence is indispensable for an adequate process of learning to learn.

MeSH:
COMMUNICATION
TEACHING
LEARNING
AFFECT
INTERPERSONAL RELATIONS
HUMANS

CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO

Elizondo Hernández Y, Caballero Poo CG, Rodríguez Fernández MO. Influencia de la comunicación afectiva en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Presentación de caso. Rev méd electrón[Seriada en línea] 2008; 30(6). Disponible en URL:
http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20médica/ano%202008/vol6%202008/tema12htm. [consulta: fecha de acceso]

 

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