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HOSPITAL PSIQUIÁTRICO PROVINCIAL DOCENTE ANTONIO GUITERAS HOLMES.
Revista Médica Electrónica 2009;31(6).
Formación de valores ético-morales en el profesional de la salud.
Forming ethic-moral values in health professionals.

AUTORES

Dra. Amparo H. Mendoza Castro (1)
E-mail : amcastro.mtz@infomed.sld.cu
Dra. Olivia Martínez Hernández.(2)
Dra. Xiomara Rodríguez Fajardo.(3)

1) Especialista de I Grado en Psiquiatría. Profesora Auxiliar. Hospital Psiquiátrico Provincial Docente Antonio Guiteras Holmes.
2) Especialista de II Grado en Psiquiatría. Profesora Asistente. Investigador Agregado.Hospital Psiquiátrico Provincial Docente Antonio Guiteras Holmes
3) Especialista de I Grado en Psiquiatría. Hospital Psiquiátrico Provincial Docente Antonio Guiteras Holmes.

RESUMEN

Se establece la relación del valor con las formas de la conciencia social y la moral, sintetizando algunos principios que favorecen la formación de valores éticos profesionales desde un enfoque psicológico, se definen categorías psicológicas como: necesidad, toma de decisiones, voluntad, motivo, jerarquía de motivos, objetivo, sentido de la vida, actitud, valoración, autovaloración y carácter, argumentando como participa cada una de ellas en la autorregulación de la conducta; y qué características deben tener para que la persona sea portadora de valores éticos morales, esenciales para el desempeño profesional del profesional de la salud

DeCS:

EDUCACIÓN MÉDICA/ ética
EDUCACIÓN PROFESIONAL/ ética
ÉTICA PROFESIONAL/ educación
VALORES SOCIALES
PRINCIPIOS MORALES
TOMA DE DECISIONES
VOLICIÓN
MOTIVACIÓN
ACTITUD
CARÁCTER

INTRODUCCIÓN

La educación en valores de las nuevas generaciones,constituye un imperativo de toda la sociedad que tenga como centro de atención al hombre, incluso en las sociedades capitalistas en las que el hombre constituye un medio, no un fin, diversas ciencias, tales como la filosofía, en sus ramas de la ética, (de la cual forma parte la axiología ) y la estética, la sociología, psicología y la pedagogía se han referido a este importante tema. (1)
Al abordar el concepto de valor, este guarda relación con la formación de una conciencia social, siendo su manifestación, la conciencia individual como reflejo que hace el hombre de las condiciones socio-históricas de cada época, su contenido se pone de manifiesto en su conducta, en su práctica social y en la relación individuo-sociedad. Dentro de la conciencia social e individual, la moral “modelos de comportamiento socialmente generalizados que actúan como punto de vista referencial a cada conducta individual” (2), ocupan un papel relevante, siendo “un reflejo de las condiciones en que vive el hombre a partir de la formación histórica de relaciones entre sí y de las actitudes y conductas en el transcurso de sus vidas, en forma de principios, normas, sentimientos valorativos y representaciones sobre el bien, el mal, el deber, que en su conjunto regulan y orientan la elección moral y la conducta de los individuos”.(3)
Los valores, junto a los principios y las normas, forman parte de la ética profesional, siendo “las formas fundamentales en que la moral presenta las contradicciones, retos o desafíos de la época a dichos profesionales según la naturaleza de su función social” (4), las que se reflejan en los códigos de ética como indicador de progreso moral, los que han de cumplir los profesionales de la salud, tantas veces mencionados y muchas veces violados.
El sistema social cubano propone la vinculación del profesional de la salud con valores que combinan los valores profesionales, ideopolíticos y morales, así como los valores como componente clave de la personalidad. Esto conduce inexorablemente a tomar en cuenta al portador o depositario de los mismos, sin embargo, aunque la axiología tiene su propio objeto de estudio, se nutre de otras ciencias dentro de las que desempeña un gran papel la Psicología y, por ello, sería importante destacar la importancia que reviste el enfoque psicológico de los valores.
Si el desconocimiento conceptual o la no formulación de los valores de la profesión, no afectará el desarrollo de la propia profesión en la práctica, poco importaría esta no formulación, siempre y cuando los modos de actuación del individuo, tanto en lo humano como en lo profesional demostrarán un comportamiento basado en ideales altruistas, competentes y nobles en todo momento, no obstante, ello no es realmente así, y desafortunadamente, la vida se encarga de demostrarlo con creces, por lo que es de vital importancia para los profesores encargados de la formación integral del egresado de nuestras universidades, directivos y profesionales que prestigian nuestro sistema de salud por su conducta ético moral, profundizar la observación y exigencia de los valores que han de tipificar a estos profesionales y garantizar el prestigio que a nivel nacional e internacional caracterizan a los profesionales de la salud, lo que constituye el objetivo y la motivación que nos ha compulsado al desarrollo del presente trabajo. (4)

DISCUSIÓN

La literatura especializada considera la formación de valores como un problema complejo, debatiéndose si está ocurriendo o no un proceso de crisis de valores, indisciplina social, comisión de actos delictivos, abandono del estudio-trabajo, unido a la subversión de la actividad profesional, se manifiestan en algunos sectores y grupos de nuestra población. La determinación de la conciencia social por el ser social, como solución materialista al problema fundamental de la filosofía, aunque del mismo orden, no es idéntica a la determinación de la conciencia por la materia. El ser social vinculado a las condiciones materiales en el que el hombre vive, es producto de su relación con la naturaleza como parte de su actividad consciente, ello establece la diferencia entre la conciencia social y el ser social, la primera influye activamente en el desarrollo de las condiciones materiales y, por tanto, del ser social. (5)
Si se establece la relación del valor con la conciencia social determinada por el ser social y la significación de la moral, representada por las condiciones socialmente aceptadas, podemos decir que las condiciones sociales están relacionadas con las condiciones socio- históricas del medio, queda reflejada por el hombre como parte de su existencia, acorde a las condiciones que le corresponde vivir (conciencia individual), su contenido se manifiesta en la práctica y en la relación del individuo con la sociedad.(5,6)
El valor como significación social positiva y que contribuya al progreso social y desarrollo humano, hay que hacerlo dependiente de las relaciones que el hombre establece a lo largo de su vida, lo que denota la objetividad del valor, más su objetividad depende de la subjetividad y su determinación social, de la individualidad, por ello para comprender los valores es necesario vincular lo objetivo y subjetivo, lo individual y lo particular, los que generan actitudes y comportamientos, en dependencia del contexto sociocultural donde el hombre se desenvuelve. De ello se infiere, que los valores se constituyen como reguladores de la actividad individual, hay que considerar su naturaleza subjetiva, por tanto, éstos existen en individuos con sensaciones motivacionales de la personalidad que orientan su actuación a la satisfacción de las necesidades.
Es por ello que cuando se habla de valores se está haciendo referencia, de alguna u otra forma, a la relación del ser humano con los demás, resultando imposible realizar un abordaje de los mismos sin utilizar alguna categoría psicológica y mucho menos posible será explicar la posición adoptada al tratar el tema, para lo cual siempre habrá que hacer referencia a la subjetividad del ser humano.
En Cuba, el filósofo José Ramón Fabelo Corzo (6) plantea: “… los valores tienen una dimensión subjetiva, la cual está dada por la forma en que los valores o sistema objetivo de valores son reflejados en la conciencia individual o colectiva”.
Los valores ético-morales, que han de exhibir los profesionales de la salud, pudieran ser definidos como la significación positiva para la dignidad humana en un sentido amplio y para la satisfacción de necesidades de nuestra especie y la práctica social en un sentido estrecho, de elementos psicológicos que a través de su participación en la autorregulación de la conducta y en la propia corrección de los mecanismos de autorregulación, hacen posible la adaptación de los diferentes niveles de integración en los que está presente el ser humano.
Una gran diferencia que existe entre los valores ético morales y otros tipos de valores radica en que cualquier objeto, proceso o fenómeno puede ser portador de cualquier tipo de valor, excepto de valores ético-morales, los cuales solo son portados únicamente por el ser humano, como potencialidades para la acción, a través de propiedades de elementos del psiquismo, en igual sentido se pronuncia el psicólogo Fernando González Rey en su artículo: “Los valores y su significación en el desarrollo de la persona”. (7)
Aunque todos los elementos de la psiquis participan de alguna u otra forma en la autorregulación de la conducta y por tanto en los valores éticos morales, nos referiremos a algunos componentes como necesidad, toma de decisiones, voluntad, motivo, objetivo, sentido de la vida, estilo de vida, actitud, valoración, autovaloración y carácter. (7-9)
Un concepto o elemento vital asociado a los valores ético morales, lo encontramos en las necesidades, las cuales constituyen el mecanismo que impulsa al ser humano a buscar en el medio los elementos necesarios para restablecer los subequilibrios parcialmente rotos, el subjetivo es la sensación de malestar y percepción de carencia de los elementos que pueden restaurar ese equilibrio. Para que el equilibrio sea restaurado debe existir consonancia entre necesidades y satisfacción de las mismas, las que desde la perspectiva ético-moral debe tener la posibilidad de ser alcanzables.
La toma de decisiones consiste en el proceso mediante el cual un individuo escoge entre dos o más alternativas posibles, lo que implica un motivo de selección de unos sobre otros.
La voluntad es precisamente el proceso de selección y jerarquización de determinados motivos de la actividad con respecto a otros, la voluntad no existe de forma independiente, sino apoyada por algún objetivo. Ella siempre debe "adherirse" a alguna otra necesidad, iniciadora del comportamiento, desde el punto de vista ético moral tanto en su fuerza o debilidad como en su flexibilidad o rigidez. La fuerza de voluntad es un requisito indispensable para que el individuo sea portador de valores ético morales, fundamentalmente de aquellos relacionados con el autocontrol o fortaleza espiritual.
Los motivos son la razón y el porqué alguien actúa de una manera dada. Desde el punto de vista psicológico se trata de contenidos cognitivos con carga afectiva que activan, dirigen y sostienen la conducta orientada a determinadas metas o a la satisfacción de alguna necesidad.
Los objetivos no son más que la anticipación mental de un resultado hacia el que se orienta la actividad, con relación a la cual desempeñan una función reguladora y directriz. La forma en que el individuo se plantea y persigue sus objetivos constituye el fundamento de muchos valores ético-morales. Para alcanzar los objetivos propuestos hacia buenos fines y con medios adecuados deben incluir desde el punto de vista ético moral, que los mismos deben tributar a la satisfacción de necesidades tanto del propio individuo como de otros, deben ser alcanzables, el sistema de objetivos y subjetivos deben estar correctamente jerarquizados y el individuo debe tener, dentro de lo posible, un verdadero compromiso afectivo con ellos, debe estar verdaderamente motivado.
El sentido de la vida representa aquello que es esencial para el individuo, lo que él considera como razón de su existencia. El sentido de vida constituye tendencias orientadoras de la personalidad, con un carácter rector, ya que supeditan al resto de las tendencias orientadoras con las cuales coexiste y para que pueda ser considerado correcto desde el punto de vista ético-moral, debe tener una influencia positiva sobre los demás y aportar beneficio a la sociedad, incluyendo cualquier función socialmente útil a desempeñar.
Las actitudes constituyen una predisposición a la reacción de un individuo hacia las cosas, hacia los demás y hacia él mismo, que se dan en un determinado contexto, constituyen el código interno de procesamiento de la información. Esta última solo adquiere una significación adaptativa cuando puede ser utilizada en la regulación de la conducta. Los valores ético- morales están dados por actitudes hacia los objetos procesos o fenómenos, que se aproximen a la verdadera significación de las propiedades de los mismos para la satisfacción de necesidades de nuestra especie y la práctica social. A la hora de evaluar las actitudes desde el punto de vista ético moral hay que analizar los elementos cognitivos, afectivos y conativos de las mismas (10). Los dos primeros han de ser evaluados en términos de aproximación a la verdadera significación de las propiedades de objetos, procesos o fenómenos para la satisfacción de necesidades. Cuando se habla de aproximación de las actitudes a la verdadera significación de las propiedades de las cosas a la satisfacción de necesidades, se hace referencia a que cierto margen de error no trae como consecuencia que las actitudes hacia un objeto sea desadaptadora. Diferentes individuos pueden tener distintos grados de aproximación de sus actitudes hacia un objeto, y ser igualmente adaptativas. Esa amplitud permitida del error en cuanto al grado de aproximación estará determinada por las exigencias de autorregulación ético moral que impone el contexto, las características de los objetos con los que el individuo interactúa y las propias necesidades del individuo.
La valoración le permite al individuo evaluar la significación de las cualidades de objetos, procesos o fenómenos para la satisfacción de sus necesidades así como las de otros, proceso en el que participa la personalidad de manera integral. Los valores ético morales de la valoración se ponen de manifiesto en la orientación del ser humano en el mundo de las significaciones, con ello se está evaluando la orientación del ser humano en el mundo de los valores, lo que ha de ser un proceso continuo. Esta orientación y orientabilidad en el mundo de los valores hace posible que el individuo pueda lograr la adaptación a nivel social.
La autovaloración, permite al individuo comparar su estado actual, con el estado deseado en cuanto a desarrollo de características personales y metas a alcanzar, estas deben ser realistas para lo cual debe existir una tendencia a la corrección de los errores auto valorativos de manera que el individuo se acerque cada vez más al conocimiento de sus verdaderas cualidades, tanto positivas como negativas, lo cual no es otra cosa que sinceridad con uno mismo, la cual debe ser amplia e incluir todos los aspectos de la vida.
El carácter es el conjunto de rasgos permanentes que constituyen las peculiaridades psicológicas de un individuo, su forma de ser. La relación que tiene el carácter con los valores ético-morales está dado en que se puede valorar a un acto aislado como valioso o no, desde el punto de vista ético-moral, si fue fruto de la libre elección de un individuo y afecta positiva o negativamente al valor fundamental dignidad humana, pero para catalogar a una persona como portadora de un determinado valor o antivalor, la forma de decidir que lo tipifica tiene que constituir un rasgo permanente del carácter y no la manifestación de un acto aislado.
Todo el funcionamiento del sistema psíquico del ser humano, dentro del que se encuentran los elementos psicológicos tratados, está orientado a la satisfacción de necesidades, la autorregulación de la conducta, la que es correcta si produce adaptación a nivel social en el individuo que se autorregula y tributa a la adaptación de otros, o no le perjudica, la voluntad debe ser fuerte para que el individuo no se encuentre a merced de las circunstancias y de sus impulsos y deseos.

CONCLUSIONES

La conciencia social como reflejo y valoración en los hombres de la realidad naturosocial de cada época, no puede verse aislado de sus manifestaciones por medio de la conciencia individual, su contenido se manifiesta en su conducta, en su práctica social y en su relación individuo-sociedad, siendo la moral el mecanismo regulador y controlador de su cumplimiento. Las categorías psicológicas tratadas forman parte del sistema psíquico del individuo, portador o depositario de los valores ético-morales que rigen el comportamiento del profesional de la salud, están orientadas en su conjunto a la satisfacción de necesidades, las que se transforman continuamente, por lo que es preciso una constante actualización de los elementos psicológicos para que la autorregulación continúe garantizando la adaptación del individuo a nivel social y contribuya a la de quienes le rodean.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Arana Ercilla M. La educación en valores: una propuesta pedagógica para la formación profesional; 2005. Disponible en: http://www.campus-oei.org/salactsi/ispajae.htm. [citado 21 abri 2006].
  2. Bosa J, Sánchez Linares F. La conciencia social, su estructura y sus formas. La Habana: Facultad de Superación en Ciencias Sociales; 1996.p.251-393
  3. Castellanos AV. Estrategia docente para contribuir a la educación de valores en estudiantes universitarios: su concepción e instrumentación en el proceso docente. La Habana: Universidad de Matanzas “Camilo Cienfuegos”; 2008
  4. Castiñeira A, Lozano JP. ¿Qué puede aportar el debate ético contemporáneo a los científicos? España: Editorial Proa; 2002.
  5. Chacón Arteaga N. La formación de valores morales: retos y perspectivas. La Habana: Editora Política; 1998.
  6. Fabelo Corzo JR. Los valores y sus desafíos actuales.México:Colección Insumisos Latinoamericanos; 2004.p.330-59
  7. López Bombino L. El saber ético de Ayer a hoy. La Habana: Editorial Félix Varela; 2004.
  8. Ortiz Torres E. La formación de valores en la educación superior desde un enfoque psicopedagógico.Disponible en:http://www.campus-oei.org/valores/ortiz.htm [citado 28 mar 2006 ].
  9. Rodríguez García LE. Estrategia docente-educativa para contribuir al desarrollo de valores de la profesión en los estudiantes de tercer año de la carrera de Licenciatura en Enfermería desde la asignatura de Bioética y Ética en Enfermería.Matanzas: UMCC; 2005
  10. Placeres Hernández J. La formación de valores y el médico de hoy. Rev méd electrón, 2008 [Seriada en línea].Disponible: http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202008/vol%202008/tema13.htm. [citado 13 dic 2008]

SUMMARY

We state the relation of value with the forms of social conscience and moral, synthesizing some principles favoring the formation of professional ethical values from a psychological approach, defining psychological categories like necessity, taking decisions, will, motive, motives hierarchy, objective, life sense, attitude, valuation, selfvaluation and character, explaining how every of them takes part in the behavior's self regulation; and which characteristics they should have for the person to have ethic-moral values, indispensable for the professional performance of the health professional.

MeSHEDUCATION, MEDICAL/ ethics
EDUCATION, PROFESSIONAL/ ethics
ETHICS, PROFESSIONAL/ education
SOCIAL VALUES
MORALS
DECISION MAKING
VOLITION
MOTIVATION
ATTITUDE
CHARACTER

CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO

Mendoza Castro A,Martínez Hernández O,Rodríguez FajardoX.Formación de valores ético-morales en el profesional de la salud. Rev méd electrón[Seriada en línea] 2009; 31(6). Disponible en URL: http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202009/vol6%202009/tema13.htm [consulta: fecha de acceso]


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