<<< Anterior
Inicio
RevMed
Siguiente >>>

 

HOSPITAL UNIVERSITARIO CLÍNICO-QUIRÚRGICO COMANDANTE FAUSTINO PÉREZ HERNÁNDEZ. MATANZAS
Revista Médica Electrónica. 2010; 32(2)
Comportamiento de la violencia intrafamiliar en asistentes a consulta de psicología
Behavior of intrafamilial violence in patients assisting to Psychology consultation

.

AUTORA
Lic. Ramona Díaz López (1)
E-mail: ramona.mtz@infomed.sld.cu
Lic.
Francys Arencibia Márquez (2)

1) Licenciada en Enfermería. Máster en Medicina Bioenergética y Natural. Profesora Instructora. Hospital Universitario Clínico-Quirúrgico Comandante Faustino Pérez Hernández. Matanzas.
2) Licenciada en Psicología. Profesora Instructora. Hospital Universitario Clínico-Quirúrgico Comandante Faustino Pérez Hernández. Matanzas.

RESUMEN

Se realizó una investigación descriptiva transversal en el Hospital Universitario Clínico-Quirúrgico Cmte. Faustino Pérez Hernández, de Matanzas, en un período comprendido entre enero y mayo de 2008, acerca del comportamiento de la violencia intrafamiliar en pacientes que asistieron a la consulta de psicología. Tuvo como objetivos principales caracterizar el comportamiento de la violencia intrafamiliar en estos pacientes, e identificar las manifestaciones más comunes de la misma. La muestra se seleccionó por el método aleatorio simple, quedando constituida por 75 pacientes que cumplieron con los criterios de inclusión. Para la recogida de la información se utilizó una encuesta semiestructurada y previamente validada, que medía las variables edad, género, grado de escolaridad, si había sido maltratado, repercusión emocional que provocó la acción violenta y algunos factores propiciadores de maltratos familiares. Los resultados más relevantes arrojaron que la totalidad del grupo estudiado había sido maltratado en una o reiteradas ocasiones, las consecuencias psicológicas en los individuos fueron inolvidables, y por último, los conflictos familiares estuvieron favorecidos por la ingestión de bebidas alcohólicas, conflictos de parejas y hacinamiento familiar. Se concluyó con la evidencia de que la violencia familiar traspasa todas las dimensiones, dejando huellas difíciles de borrar, y por tal razón los pacientes acuden a consulta de psicología en busca de ayuda especializada.

DeCS

VIGILANCIA DOMÉSTICA/psicología
VIGILANCIA DOMÉSTICA/
clasificación
PACIENTES AMBULATORIOS/
psicología
ENTREVISTA PSICOLÓGICA/
métodos
PSICOLOGÍA
HOSPITALES
MATANZAS
CUBA
EPIDEMIOLOGÍA DESCRIPTIVA
ESTUDIOS TRANSVERSALES
HUMANOS
ADOLESCENTE
ADULTO
MEDIANA EDAD
ANCIANO
ANCIANO DE 80 AÑOS Y MÁS


INTRODUCCIÓN

El punto de partida y regreso, o el neutro de cualquier ser humano es la familia. El hombre y sus aspiraciones surgieron en ese núcleo de la sociedad que significa ser el más importante de la humanidad. Es precisamente en la familia donde nacen y maduran los sentimientos más intensos, y donde se realizan los aprendizajes sociales básicos. La aceptación de la diferencia y de la autoridad, del respeto, las reglas de tolerancia o la frustración, dejan atrás las réplicas violentas, tanto en la red social como en la familia. (1)
Los criterios sobre el futuro son diversos, incidiendo a veces en el olvido de cuestiones esenciales, mientras que el egoísmo de algunos impide visualizar la contaminación que camina arrastrando lo mejor de nuestra naturaleza humana, o el derecho a la paz y armonía espiritual. La violencia es algo bastante triste que contamina al mundo de hoy y se reproduce como epidemia. La familia no se escapa de tal fenómeno, se divisa en algunos hogares donde ha nacido y se alimenta. La agresión interna es proyección de lo que alguien vivió en su núcleo familiar, y por ello, esta problemática deberá enfrentarse con amplia óptica. (2)
El ejercicio del poder mediante el empleo de la fuerza (ya sea física, psicológica, económica, política…) implica un arriba y un abajo, reales o simbólicos, que adoptan habitualmente la forma de roles complementarios: padre-hijo, hombre-mujer, maestro-alumno, patrón-empleado, joven–viejo. (3,4)
Se entiende por violencia intrafamiliar toda acción u omisión cometida por algún miembro de la familia, que viole el derecho al pleno desarrollo y bienestar del otro. Se dirige fundamentalmente hacia las mujeres, los niños, los ancianos, aunque en ciertas ocasiones los hombres también pueden ser víctimas de violencia familiar. El lugar donde se produce es habitualmente el hogar.
Entre las variadas formas de violencia familiar se encuentran las físicas, psicológicas (verbal o emocional), sexuales, económicas, de género y hasta sociales, las cuales se describen a continuación.

Violencia física: se relaciona con el uso de la fuerza humana para deteriorar las condiciones de otro ser, objeto o a sí mismo. Abarca golpes, bofetadas, empujones, patadas, heridas por armas de fuego o armas blancas, quemaduras, fracturas, y todas aquellas acciones que van en detrimento de la vida.

Violencia psicológica: incluye todos los actos en los que una persona lástima psicológica o emocionalmente a otra, a través de gritos, desprecios, agresiones, insultos, mentiras, no respeto a la privacidad, a sus creencias e ideas, comentarios sarcásticos y burlas que exponen a la víctima al público.

Violencia sexual: abarca ataques sexuales directos como violaciones, hasta la incitación a realizar actos de índole sexual sin el consentimiento de la otra persona, pasando por la violencia verbal dirigida al sexo, piropos groseros, propuestas indecentes. Se define como la acción que obliga a una persona a mantener contacto sexual mecanizado, físico o verbal, a participar en otras interacciones sexuales con una persona que obligue a mantener relaciones con terceros, mediante el uso de la fuerza, la intimidación, la coerción, el chantaje, el soborno, la amenaza, la manipulación o cualquier otro mecanismo que anule o limite la voluntad personal. (5)

Violencia de género: cualquier acto de violencia basada en género, que tenga como consecuencia, perjuicio o sufrimiento en la salud física, sexual o psicológica de la mujer, incluyendo amenazas de dichos actos, coerción o privaciones arbitrarias de su libertad, tanto si se producen en la vida pública como privada. Es un fenómeno vinculado a la falta de aceptación de filosofías simétricas en el espacio de convivencia; obedece a las dificultades crecientes que presentan ciertos modelos "de lo masculino" para aceptar el principio de igualdad en el ámbito privado. Estas situaciones hacen que se reduzcan al máximo las posibilidades de conocimiento por ajenos, inclusive a los propios componentes del núcleo familiar.

Atropellos económicos educativos y sociales: son tan comunes que muchas veces tienen apariencia inofensiva. Se manifiestan con limitaciones de todo tipo: para comunicarse con otros, tener acceso a medios de recreación, para vincularse a instituciones educativas y superarse, para interrelacionarse con familiares y amigos, para trabajar fuera del hogar, para tener acceso a la economía familiar. La negligencia y el abandono también tienen este encabezamiento, la víctima llega a convertirse en un ser opacado, aislado y menospreciado.

Violencia comunitaria: se produce entre personas sin parentesco, y ocurre generalmente fuera del hogar, por ejemplo, violencia juvenil, actos fortuitos de violencia, en establecimientos como escuelas, centros de trabajo y hogares de ancianos y barriadas. (6, 7)

Las caracterizaciones del maltrato en el entorno familiar se subdividen en pasivas y activas. Como su denominación lo indica, las pasivas son aquellas que significan omisiones (negligencias, abandono, silencios prolongados, falta de comunicación, negación de afecto). Las activas, por su parte, son más evidentes, porque se exteriorizan con acciones físicas, verbales, restricciones económicas, sociales, y educativas. Todas dejan secuelas irreversibles, aunque, en algunos casos, su efecto no sea inmediato. (8)
Esta investigación refleja algunas de las tantas formas en que se expresa y manifiesta la violencia intrafamiliar. Sin embargo, no es posible abordar la dimensión que representa el fenómeno en estudio, en el ámbito internacional y nacional, no se descansa en la lucha para erradicar este mal, que debe significar también un compromiso individual de cada persona o miembro del núcleo familiar. Los seres humanos no estamos ajenos a esa representación concomitante, respiramos el aire de otros y también sus tristezas.
La monotonía como compañera, el grito que invade la tranquilidad, el sexo mecanizado, la drogadicción y el alcoholismo, economías precarias, relaciones imposibles vinculadas a la obcecación de distintas escalas, las infidelidades, entre otros inimaginables pero desgraciadamente reales, son acciones y hasta omisiones que suben el telón a escenas de violencia intrafamiliar.
En ocasiones, la convivencia familiar se torna difícil, pero nunca la alternativa puede ser fomentar violencia, pues donde falta el respeto, la solidaridad, la igualdad de derechos y deberes en relación de la administración de la vida familiar, se rompe la armonía, apareciendo de forma poseedora la violencia. La estructura familiar en la actualidad no ha perdido su intimidad, pero las conquistas sociales han facilitado que se haga pública las vejaciones a derechos personales de cualquiera de sus miembros. "Todos merecen reconocimiento y respeto". Cada persona juega un papel importante en la estabilidad de la familia, ya sea mujer, niño, anciano, hombre, porque también en ocasiones son víctimas de este mal. (9)
A consecuencia de los cambios y transformaciones sociales, de los propios estilos de convivencia adoptados por cada familia, de las características personológicas de sus miembros, y otras condicionantes ya descritas anteriormente, actualmente existe un incremento en la asistencia a consultas de psicología de pacientes con malestares psicológicos muy variados en su intensidad, muchas veces provocados por maltratos generados en su propia familia, haciéndose eminente señalar que la agresión, muchas veces invisible, lacera la parte espiritual del individuo, dejando huellas difíciles de borrar. Por esta razón, las autoras de este trabajo se proponen como objetivo general caracterizar el comportamiento de la violencia intrafamiliar en pacientes asistentes a consultas de psicología.

MÉTODOS

Se realizó un estudio de tipo descriptivo transversal en la ciudad de Matanzas, en un período comprendido entre enero y mayo de 2008. La muestra la constituyeron 75 pacientes que acudieron a las consultas de psicología del Hospital Universitario Cmte. Faustino Pérez Hernández, de Matanzas, y que cumplieran con los siguientes criterios de inclusión: mayores de 15 años, que no presentaran deterioro cognitivo ni ninguna entidad psiquiátrica, y que dieran su consentimiento de participar en la investigación. Para la recogida de la información se utilizó una encuesta semiestructurada, anteriormente validada por otro autor, que medía las variables: edad, género, grado de escolaridad, si había sido maltratado en los últimos tres meses y tipo de maltrato recibido, resultado emocional que dejó la acción violenta, y algunos factores propiciadores de conflictos familiares. Los datos recogidos se introdujeron en una base de datos y se procesaron en un paquete estadístico SPSSPC, versión 11.0 para Windows y se representaron en tablas de distribución de frecuencia.

RESULTADOS

En la tabla No. 1 se apreció la distribución de los encuestados asistentes a las consultas de psicología por género y edad, evidenciándose que la mayor parte corresponde al sexo femenino con un 66,6 % del total. Por otra parte, el comportamiento por edades de los sujetos estudiados, se comportó de la siguiente forma: las personas mayores de 60 años ocuparon el mayor número de los asistentes a la consulta de psicología en ese período, representando un 26,6 % del total, seguido por los adolescentes comprendidos entre 15 y 19 años, con un 24 %. Al mismo tiempo, el grupo de edad que menos acudió fue el ubicado entre 30 y 39 años, ocupando sólo un 9,3 % de la totalidad.

Tabla No. 1. Distribución de los encuestados por género y edad. N=75

Edad

N.P

%

F

M

15-19 años

18

24

5

5

20-29 años

12

16

12

7

30-39 años

7

9.3

17

8

40-49 años

8

10.6

7

2

50-59 años

10

13.3

5

2

+60 años

20

26.6

4

1

Total

75

100 %

66 %

34 %

Fuente: encuesta

La tabla No. 2 refleja que el 100 % de las personas estudiadas fueron víctima de violencia intrafamiliar en los últimos tres meses, predominando el maltrato psicológico con un 66,6 %, seguido por el físico con un 22,6 %, y el abuso sexual en última instancia con un 10,6 % de la totalidad.

Tabla No. 2. Tipo de maltrato sufrido. Matanzas, 2008. N=75

Tipo de maltrato sufrido

N P

%

Físico

17

22,6

Psicológico

50

66,6

Sexual

8

10,6

Total

75

100 %

Fuente: encuesta

Se anuncia en la tabla No. 3 la frecuencia del maltrato recibido, apreciándose que el 36% de los participantes refiere ser maltratado reiteradamente, el 29,3 % lo es siempre, el 24 % a veces, el 10,6 % casi nunca, y nadie dice ser maltratado nunca.

Tabla No. 3. Frecuencia del maltrato recibido. Matanzas, 2008. N=75

Frecuencia del maltrato recibido

N P

%

Nunca

0

0

Casi nunca

8

10,6

A veces

18

24

Reiteradamente

27

36

Siempre

22

29,3

Total

75

100 %

Fuente: encuesta

En la tabla No. 4, los factores que mayormente propiciaron violencia en el medio familiar, como se expone en la tabla No. 6, fueron los relacionados con conflictos familiares con un 40 %, seguidos por el hacinamiento con un 33,3 %, la ingestión de bebidas alcohólicas con un 25,3 % y la existencia de un maltratador que fue maltratado cuando niño con un 16 %.

Tabla No. 4. Factores que propiciaron violencia familiar. Matanzas, 2008. N=60

Factores que propiciaron
violencia familiar

N P

%

Ingestión de bebidas alcohólicas

19

25,3

Conflictos laborales

10

13,3

Problemas sociales

10

13,3

Haber sido maltratado de niño

12

16

Enfermedad mental

11

14,6

Conflictos familiares

30

40

Infidelidad

9

12

Hacinamiento familiar

25

33,3

Otras

4

5,3

Fuente: encuesta

La tabla No. 5 expresa la repercusión psicológica que genera el maltrato en quienes lo sufren, evidenciándose que el 96 % refirieron no olvidarlo nunca, el 80 % experimenta miedo, el 53,3 % siente pena, y el 33,3 % desea morir.

Tabla No. 5. Repercusión psicológica del maltrato. Matanzas, 2008. N=75

Cómo se ha sentido el maltratado

N P

%

No le interesó

3

4

Lo ve como algo normal y pasajero

6

8

Lo olvidó

3

4

No lo olvida nunca

72

96

Siente miedo

60

80

Se quiere morir

25

33,3

Siente mucha pena

40

53,3

Fuente: encuesta

DISCUSIÓN

Los resultados que se discuten a continuación apuntan que existe violencia familiar manifiesta en la totalidad de los encuestados, todos refieren ser víctimas de maltratos. Predominó el sexo femenino, aunque es preciso señalar que el 33,3 % de los encuestados fueron hombres. Este resultado se corresponde con el de otras investigaciones, por ejemplo, según estudios de la universidad del país Vasco, que ha difundido Emakunde (Instituto Vasco de la mujer), en general los maltratos ocurridos en el hogar "casi siempre" recaen sobre la mujer como principal víctima, apreciándose que esta, continúa siendo víctima de maltratos a pesar de los esfuerzos que la sociedad moderna hace para atenuarlos, con la utilización de estrategias de intervención que orientan y apoyan a la mujer y a la familia, tanto en el ámbito privado como público. (10)
La edad que prevaleció fue de más de 60 años, para un 26,6 %, seguido por los adolescentes ubicados entre 15 y 19 años, que representa un 24 %. Esto se corresponde con un estudio realizado por la Oficina de Registros del Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual (PNCVS), en México, en marzo del 2007. En dicho estudio se destaca la prevalencia de maltratos, caracterizados en su mayoría por imposiciones de poder contra ancianos. (11)
En lo referido al nivel de escolaridad alcanzado, lo más relevante fue que el 29,3 % había concluido los estudios preuniversitarios y el 28 % los universitarios, lo que habla a favor de un elevado nivel intelectual en la muestra estudiada. Este resultado indica que no existe una relación directamente proporcional entre la escolaridad alcanzada y la conducta violenta.
Este trabajo arrojó que todos los pacientes que participaron en el estudio habían sufrido maltrato en cualquiera de sus manifestaciones, predominando el psicológico, aunque el físico y el sexual también están presentes, todos con una frecuencia elevada. La literatura revisada confirma que resulta inobjetable reconocer que la disparidad de poder entre hombres y mujeres, así como la utilización de la fuerza, no sólo la física, como recurso para mantener el dominio sobre todo masculino, constituye la causa de última instancia de la violencia en el ámbito familiar. (11)
Los factores propiciadores de violencia, al igual que en otros estudios realizados, son los conflictos familiares mediados por imposiciones de poder, los que causan en gran medida disturbios, incomprensiones y finalmente el maltrato; el hacinamiento producto de los problemas con la vivienda y la frecuente ingestión de bebidas alcohólicas. Esta dramática situación conlleva a que sus víctimas queden profundamente marcadas por las huellas de la violencia, provocando en ellos malestar psicológico que tratan de aliviar y resolver en consulta de psicología. Al comparar este estudio con uno realizado por el Instituto Mexicano de Investigación de la Familia y la Población (IMIFAP), del Distrito Federal de México, en el 2007, se pudo destacar que, aunque las características y manifestaciones enunciadas por los pacientes encuestados dañan en gran magnitud su esfera psicológica, estos no solicitan ayuda especializada. (12)

CONCLUSIONES

Se evidenció que el comportamiento de la violencia intrafamiliar es elevado, que existe en todas sus expresiones, y se manifiesta preferentemente en ancianos y adolescentes del género femenino, dejando huellas difíciles de borrar. Esta investigación corroboró que sus víctimas solicitan y requieren ayuda especializada para alcanzar un crecimiento personal.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Aldaran E. Screening for plycal violence in couple. Therapy Methodological Practical. 2004;33(4):425-39.
  2. Álvarez S. Temas de Medicina General Integral. vol.1. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2003. p.5.
  3. Aracelys BS. Sin temor hablar de sexo. La Habana: Editorial Abril; 2003. p. 77-80.
  4. Wuayle JA. Violencia intrafamiliar, causas psicológicas, biológicas y sociales. México: Editorial Plaza y Vldez; 2004.p. 10-25.
  5. Dueñas AC. La enfermera y la institucionalización psiquiátrica en España. Salud Mental. 2002;2(1):115-6
  6. Colectivo de autores. Enfermería familiar y social. La Habana: Ciencias Médicas; 2004. p. 27.
  7. Elicobet LG. Estudio sobre la práctica de enfermería. Medellín, Colombia: Universidad de antioquía; 2004. p. 1-6.
  8. Mendoza Flores ME. Conocimientos y actitudes del personal de enfermería sobre violencia de género. Perinatol Reprod Hum. 2006;20(4):69-79.
  9. Fuentes MA. Psicología Social II. 3ra parte. La Habana: Editorial Félix Varela; 2005. p. 56-62.
  10. Proveyer Cervantes C. Selección de lecturas de sociología y política social de género. La Habana: Editorial Félix Varela; 2005. p. 132.
  11. Corsi J. Maltrato y abuso en el ámbito doméstico. México DF: Editorial Paidós Mexicana SA;. 2003. p. 32.
  12. Sven-Alxel M. Trabajo social en Cuba y Suecia. Argentina: Editorial Arcadia; 2004. p.105.


SUMMARY

We carried out a descriptive transversal study at the Clinico-surgical Teaching Hospital Comandante Faustino Perez Hernández, Matanzas, in a period from January to May 2008, on the behavior of intrafamilial violence in patients assisting to Psychological consultation. It has, as main objective, characterizing intrafamilial violence behavior in these patients, and identifying its most common manifestations. The sample was selected using the simple random method, and was formed by 75 patients fulfilling the inclusion criteria. To collect the information we used a previously validated semistructured questionnaire, measuring such variables as age, genre, scholarship, if the patients was abused, emotional repercussion of the violent action and some factors propitiating familial abuse. The most relevant outcomes showed that the totality of the group had been abused one or more times, the psychological consequences were unforgettable for individuals, and last, that familial conflicts were favoured by alcoholic beverage drinking, mates' conflicts and familial overcrowding. We concluded that familial violence crosses over all dimensions, leaving marks that are difficult to remove. For that reason patients assist the Psychology consultation looking for specialized help.

MeSH

DOMESTIC VIOLENCE/psychology
DOMESTIC VIOLENCE/
classification
OUTPATIENTS/
psychology
INTERVIEW, PSYCHOLOGICAL/
methods
PSYCHOLOGY
HOSPITALS
MATANZAS
CUBA
EPIDEMIOLOGY, DESCRIPTIVE
CROOS-SECTIONAL STUDIES
HUMANS
ADOLESCENT
ADULT
MIDDLE AGED

AGED
AGED, 80 AND OVER


CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO

Díaz López R, Arencibia Márquez F. Comportamiento de la violencia intrafamiliar en asistentes a consulta de psicología. Rev méd electrón[Seriada en línea] 2010;32(2). Disponible en URL: http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202010/vol2%202010/tema4.htm [consulta: fecha de acceso]


<<< Anterior
Inicio
RevMed
Siguiente >>>
Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas
Matanzas. Cuba - 2010