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EDITORIAL

 

A treinta y un años del inicio del Programa de Atención Materno Infantil: realidades y retos en Matanzas

 

Thirty one years from the beginning of the Materno-infantile Atention Program in Matanzas: realities and chalenges

 

El año 1983 marca el inicio de una etapa trascendental de trabajo en el sistema de salud en Cuba. Fue este el año en que se inició el Programa de Atención Materno Infantil (PAMI), el cual tuvo su antecedente en el Programa para la Reducción de la Mortalidad Infantil y Materna, iniciado en el año 1970. Con una visión más abarcadora que su antecesor, el PAMI ha tenido como centro de atención, desde entonces, la salud de la mujer, los niños, los adolescentes y la planificación familiar.

El resultado más plausible ha sido la disminución de la tasa de mortalidad infantil en Cuba de 19,6 por cada 1 000 nacidos vivos en el año 1980 a 4,2 por cada 1 000 nacidos vivos en el 2013.

Asimismo, otras tareas en el orden cualitativo se han venido desarrollando, dentro de las que destacan: la evaluación del riesgo reproductivo preconcepcional y otras acciones para lograr una adecuada planificación de la familia; brindar atención médica especializada a todas las gestantes, con un promedio de 10 controles prenatales por embarazada, los programas de atención dirigidos al diagnóstico prenatal de malformaciones congénitas y la pesquisa de enfermedades asociadas a la gestación, y la puesta en marcha de los hogares maternos y servicios de cuidados maternos perinatales, entre otros. Vale la pena recordar que en nuestro país el 99,9 % de los partos se producen en instituciones de salud, donde se fomenta el alojamiento conjunto madre-hijo y se realizan acciones para garantizar la seguridad de todos los partos y cesáreas.

La atención de los niños comienza en los hospitales maternos, donde se garantiza la atención de recién nacidos de riesgo y patológicos en los Servicios de Neonatología, así como la atención quirúrgica y cardiológica neonatal en centros de referencia, continúa con la atención pediátrica, donde se desarrollan programas dirigidos a garantizar un crecimiento y desarrollo óptimos, la vigilancia del estado nutricional, y la garantía de la inmunización gratuita contra una docena de enfermedades. La atención estomatológica, de las enfermedades crónicas y discapacidades en la infancia constituyen otro pilar importante, al igual que la ejecución del Programa Nacional de Atención Integral a la Salud de los Adolescentes.

La provincia de Matanzas no ha estado ajena a las tareas que ha desarrollado el PAMI en el resto del país. En el año 2013 este territorio ha presentado una tasa de mortalidad infantil de 4,8 por cada 1 000 nacidos vivos; lo cual es el resultados del arduo trabajo desplegado por nuestros profesionales de la salud en todos los niveles de atención, desde el consultorio del médico de la familia, hasta la atención obstétrica, neonatal y pediátrica. Pero aún se necesita consolidar el trabajo.

Nuevas metas debe resolver el PAMI en Matanzas en los próximos años. El fortalecimiento de la atención primaria de salud es el primero de ellos. El desarrollo del programa de atención a las parejas infértiles, así como de la medicina fetal es otro. Resulta también prioritario diseñar nuevas estrategias para la asistencia a niños con necesidades especiales de atención a su salud. Igualmente, se necesita lograr un mejor engranaje del accionar de los decisores de las políticas de salud, con los resultados de las investigaciones científicas, la experiencia de profesores y la práctica asistencial de los profesionales vinculados a la atención materno-infantil.

Existe un valioso potencial humano, con capacidad de desarrollar investigaciones en los campos de la calidad de los servicios de salud, la investigación clínico-epidemiológica, los ensayos clínicos, por solo citar algunos, que pueden ofrecer un gran aporte en la solución de los problemas más acuciantes en materia de salud materno infantil en el ámbito local.

A través de la Revista Médica Electrónica, de Matanzas, a 93 años de su fundación como Médica, hacemos un llamado a la comunidad científica médica matancera a desarrollar investigaciones de calidad que promuevan la salud materna, infantil y pediátrica, en aras de poder contribuir, junto a la voluntad política de nuestros dirigentes y el trabajo abnegado de nuestros trabajadores de la salud, a mantener los logros alcanzados en esta área y mejorar los mismos en los años venideros.

DrC. Gerardo Rogelio Robaina Castellanos
Especialista de II Grado en Neonatología.
Hospital Ginecobstétrico Docente Provincial de Matanzas Julio Rafael Alfonso Medina.

 

 

Gerardo Rogelio Robaina Castellanos. Hospital Provincial Ginecobstétrico Docente de Matanzas Julio R. Alfonso Medina. Santa Cristina entre Unión y Santa Cecilia. Versalles. Matanzas, Cuba. CP 40100. Correo electrónico: grcastellanos.mtz@infomed.sld.cu

 

CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO

Robaina Castellanos RG. A treinta años del inicio del Programa de Atención Materno Infantil en Matanzas: realidades y retos. Rev Méd Electrón [Internet]. 2014 Ene-Feb [citado: fecha de acceso];36(1). Disponible en: http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202014/vol1%202014/tema01.htm


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Matanzas, Cuba - 2014