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EDITORIAL

 

La promoción de salud, estrategia principal de la nueva salud pública

 

Promotion of health, principal strategy of new public health

 

 

La salud pública del siglo XXI es llamada la nueva salud pública, pues supone un escalón superior desde su concepción teórica y su aplicabilidad práctica. Anteriormente, su principal campo de acción era la atención sanitaria, y sus basamentos filosóficos y paradigmáticos respondían al proceso de la enfermedad, sustentado en concepciones desde la biología, otras ciencias exactas y en el positivismo. Las ciencias médicas se encaminaban fundamentalmente a la producción de medicamentos y se fue creando una concepción mercantilista alrededor de un tema tan sensible como la salud humana que subsiste hasta nuestros días. Sin embargo, ya se va apreciando un enfoque diferente, encaminado a potenciar la determinación social de la salud y su fomento, a través de la promoción de salud.

La promoción de salud ha sido declarada, desde hace muchas décadas, como la estrategia principal de la atención primaria de salud, eslabón fundamental de cualquier sistema de salud, donde se deben solucionar la mayoría de los problemas del sector. Las organizaciones mundial y panamericana de la salud, desarrollan varios proyectos muy interesantes encaminados a fomentar la salud de grupos vulnerables como los niños, las mujeres, los adultos mayores, las personas de bajos ingresos y las comunidades que geográficamente no tienen acceso a los servicios de salud. Estas iniciativas buscan una mayor equidad y justicia en relación a lo que constituye un derecho de todo ser humano: la salud.

En los últimos años, con el acelerado avance tecnológico, estos organismos internacionales han convocado a todos los países a promover y desarrollar lo que llaman la eHealth. Surgen así, proyectos donde se emplean las tecnologías de la información y de las comunicaciones para la promoción de salud, como por ejemplo: el uso de los celulares para transmitir mensajes de salud a las embarazadas y prepararlas para el parto y para el cuidado del bebé, el uso de multimedias, blogs, plataformas interactivas y otras herramientas en Internet, para influir en la conducta de los seres humanos hacia el autocuidado. La generación de espacios como las redes sociales (facebook, twitter), donde el intercambio de información es más rápido y en tiempo real, los mensajes de salud son compartidos por millones de personas de diferentes latitudes. En muchos países se establecen políticas públicas encaminadas al fomento de la promoción de salud, a través de acciones para incrementar la información y comunicación a la población y a la educación para la salud desde edades tempranas, enseñándoles cómo lograr estilos de vida y entornos saludables. Cuba es un ejemplo de ello. Las revistas científicas y sitios web especializados, brindan sistemáticamente información actualizada a la comunidad científica para su superación constante en técnicas educativas y en vías para incrementar las habilidades para promover salud. También al público no especializado se dirigen espacios en la prensa plana, en los medios de difusión masiva y en espacios digitales, como la revista Salud Vida. Además, se generan proyectos de formación de promotores de salud en todo el país desde y con las comunidades.

Pero el pensamiento debe ir más allá; no pensar en la salud de forma individual y colectiva, sino en la salud del planeta y de la humanidad toda. Hacia allí deben dirigirse la mirada, la palabra y la acción. Hoy siguen prevaleciendo los análisis de situación de salud a nivel del microsistema y, por ende, las decisiones en todos los niveles son predominantemente enfocadas hacia el individuo, la población y la comunidad, quedándose en un porcentaje menor las que se relacionan con el ambiente. Cuando se requiere actuar sobre la capacidad de los sistemas de vivir mucho tiempo, ser útiles y tener calidad de vida, la única forma de lograrlo es actuar sobre el ambiente donde estos sistemas interactúan y se desarrollan (ambiente físico, económico, social, cultural y psíquico). El ecosistema (macrosistema) es también determinante del estado de salud, por lo que se debe considerar su inclusión en cualquier política o estrategia que se desarrolle a favor de la salud.

Otro aspecto es la aplicación de la intersectorialidad, vital para la sostenibilidad de la nueva salud pública. Aunque el sector de la salud realiza innumerables esfuerzos, las agresiones al ambiente, las transformaciones sociales y económicas, la educación de las personas, la cultura, las tradiciones, pueden llegar a constituir riesgos para la salud bajo determinadas condiciones. Se plantea que la articulación de las transformaciones económicas que llevan al desarrollo social, deben tener en cuenta siempre las determinantes sociales de la salud.Es por ello que las acciones desde varios sectores de la sociedad planificadas, coordinadas y organizadas en función de la promoción y el mantenimiento de salud, constituyen hoy una de las herramientas más eficientes de una sociedad saludable.

 

 

MSc. Dra. Judit Martínez Abreu
Directora Revista Médica Electrónica
jmabreu.mtz@infomed.sld.cu

 

CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO

Martínez Abreu J. La promoción de salud, estrategia principal de la nueva salud pública. Rev Méd Electrón [Internet]. 2014 May-Jun [citado: fecha de acceso];36(3). Disponible en: http://www.revmatanzas.sld.cu/revista%20medica/ano%202014/vol3%202014/tema01.htm

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